SINOPSIS

     Un leñador y su mujer no tienen trabajo ni nada que darles de comer a sus hijos, así que deciden abandonarlos. El padre los lleva al bosque, pero Hansel es precavido y tira migajas de pan por el camino para así poder regresar. Pero los pájaros se han comido las migajas. De pronto descubren una casita hecha de tejas de nata, paredes de chocolate y cristales de caramelo. Una extraña vieja los invita a pasar y ellos se sienten felices. Pero se trata de una malvada bruja que al verlos tan flacos los encierra y los alimenta bien para que engorden. Un día decide comerse a Hansel, y le pide a Gretel que le ayude a preparar el horno. En un descuido Gretel la empuja y la vieja cae y desaparece. Los chicos encuentran en un baúl joyas muy valiosas. El padre, que arrepentido salió a buscarlos, aparece y todos se quedan a vivir en la nueva casa.

EL MONTAJE

    Basandose el en cuento de los hermano Grimmen,  Acuario Teatro realiza una adaptación teatral-musical en la que se resalta el lado más amable de los protagonistas: ni el padre es tan descastado (las circunstancias le empujan a tomar la decisión del abandono), ni la bruja es tan malvada (lo veremos en el inesperado final), ni los niños son tan ingenuos, solo chicos dispuestos a vivir su aventura, aprender en el camino y buscar la ocasión para reunirse con su padre.

     Este montaje consigue con su escenografía cambiante situarnos en el corazón de un bosque tenebroso, bajo el agua del rio mágico y ante la más dulce y atractiva de las casitas, en la que no falta ni una golosina que los niños puedan soñar. Nos sumergimos en la fantasía de personajes insospechados que reflejan valores significativos, como el Hombre Verde, que logra implicar al público con sus invitaciones musicales, el Pájaro de Tres Cabezas, que resalta la diversidad y la aceptación, o el Viento y la Oruga Orgullosa con sus “filosofías”

      El final del cuento se somete al juicio del público, que vota entre tres  posibilidades.

     La función se realiza con dos actrices y dos actores, además de los técnicos de sonido y luces. La música es parte importante en el montaje, así como los efectos especiales. Todo ello completa un espectáculo cercano, lleno de sorpresas, tensión, expectación, magia, diversión teatral y mucha participación.

     Duración aproximada: 60 minutos.